Carlos y Esther

2019-12-10T19:11:12+01:00

E+C

Erase una vez un niño, su nombre Tritón…

Erase una vez un niño, su nombre Tritón.

Muchas noches Tritón se quedaba mirando al horizonte. Soñaba con lanzarse al agua y pasearse por el fondo del océano. A Tritón le gustaría diluirse en el agua salada y desparecer entre los arrecifes, quería ver atardecer desde las profundas y cristalinas aguas de la costa.

“Así estoy preparado para sumergirme en el océano de la vida moderna, decía con optimismo.”

Tritón estaba decidido a sumergirse en el mar. Si no podía vivir en él, al menos haría lo posible para poder estar el mayor tiempo en el agua.

Por fin Tritón había conseguido lo que había querido siempre, ser como Francis Drake, el capitán Blood, Jack Calico o Barbanegra, ya se había casado con una ninfa marina de belleza inigualable y de cantos irresistibles.

Lo tenía todo: amor, salud y un galeón imponente con un mascarón de proa representando la figura de su amada.

Así fue como Tritón y su amada emprendieron el viaje de su vida, una vida repleta de sal, agua, arena, monedas de oro, telas delicadas, joyas, aventuras, playas paradisiacas, cofres escondidos y tempestades.

¿Qué es si no la vida? una aventura, que discurre día a día entre olas y corrientes marinas, con buen tiempo o con mal tiempo todos debemos seguir hacia delante y buscar nuestra felicidad aunque esté escondida en la profundidad de la mar salada.

Boda:

C y Esther.

Lugar:

Israel y Blanca

2019-12-10T19:12:17+01:00

I+B

Un bodorrio en toda regla, hasta altas horas de la madrugada

Si siempre sentimos una enorme responsabilidad a la hora de hacer las fotografías de boda de cualquier pareja, cuando son amigos quienes confían en tu trabajo este sentimiento de responsabilidad se multiplica; y las emociones también.

Durante los preparativos no me cansaba de repetirle a Blanca que estuviera relajada, que se riera mucho y que lo disfrutara, y vaya si lo hizo…
La novia radiante, con un maravilloso vestido de Jose Luis Zambonino, y una tranquilidad y una sonrisa perenne;  el novio emocionado, y la familia y los amigos entregados: un bodorrio en toda regla celebrado en la hacienda el Pinar hasta altas horas de la madrugada.

Muchas felicidades amigos! El placer ha sido nuestro…. ¡que vivan los novios!

Boda:

Israel y Blanca

Lugar:

Hacienda El Pinar.

Ángela y Luis

2019-12-10T19:14:44+01:00

A+L

Una boda en El Puerto de Santa María

Nueva entrada, y es que para nuestra satisfacción, el comienzo de la temporada 2015 no ha podido ser mejor. Esta vez los novios eran Ángela y Luis; o Ángela y limón, que es como cariñosamente llaman sus familiares a Luis.

La boda se celebró en el Puerto de Santa María en la parroquia de San Francisco, y la celebración nos llevó hasta el #Club las Redes.  Allí fotografié la primera boda de mi vida hace ya algunos años a una amiga así que para mí tuvo su puntito nostálgico.

Ángela estaba espectacular con un vestido de Laure de Sagazan, de Flor de Asoka. Uno de los detalles que más nos llamó la atención fué el ramo;  mezcla de flores secas y preservadas de lo más original y elegante y realizado por #flores en el columpio, que también se encargó de la corona que Ángela lució en la celebración y la que llevaba Manuela, una damita de lo más encantadora con su traje de #labubé. Otro detalle de elegancia: la corona que la novia lució en la iglesia, que según nos cuenta  adquirió su suegra en un anticuario de Nápoles. Vamos que Ángela no podía estar más radiante y elegante.

Siempre decimos a las parejas que se ponen en contacto con nosotros que gran parte de nuestro éxito o fracaso está relacionado con ellos y sus invitados, con el tipo de boda, con el ambiente, etc. Como fotógrafos de bodas tratamos de transmitir lo que vemos de la mejor manera pero las emociones las ponen ellos.

Ángela y Luis nos regalaron un millón de emociones, de detalles, de miradas y gestos de complicidad así que nos pusieron el listón muy alto. A su elegancia no podemos corresponder más que con fotos que muestren esa delicadeza de ella y el carácter alegre y afable de él y la felicidad absoluta que transmitían. Siempre nos sale al final un gracias enorme a todos aquellas parejas que nos abren la puerta y confían en nosotros para que creemos sus recuerdos.

¡Mil gracias guapetones!.

No podemos dejar de dar las gracias a Sara y Jaime por confiar en nosotros y ser tan buena gente, a Lydia de la Finca los Aljibes por las facilidades prestadas en todo momento, a los familiares y amigos que hicieron que el trabajo se convirtiera en ocio. Gracias a todos y ¡vivan los novios!.

Boda:

Ángela y Luis.

Lugar:

Club Las Redes.
El Puerto de Santa María, Cádiz.